Uno de los temas más recurrentes es el conflicto de si las segundas partes son buenas o si tan siquiera son necesarias, pues en una etapa en el que la nostalgia está siendo más que explotada, sumándole a que las franquicias (dependiendo del título) están siendo un éxito en taquilla, es obvio que los estudios quieran replicar esto y recurren a las secuelas, pero, ¿con Tipos Malos 2 tiene el mismo efecto?

Los tipos malos están luchando por encontrar la confianza y la aceptación en sus recién estrenadas vidas como Buenos Tipos, cuando son sacados del retiro y obligados a hacer un “último trabajo” por un grupo de criminales formado por mujeres.
Tipos Malos 2 no es una película infantil al 100%
La película no pierde tiempo, nos introduce de inmediato con los ya conocidos personajes, Lobo, Serpiente, Tarantula, Tiburón y señor piraña, como ya lo venimos suponiendo, esperamos el momento en el que estos personajes retomen sus vidas delictivas con algún robo que represente un mayor reto para ellos. Aquí es donde viene el primer acierto de la película, ya que le dan tiempo a cada uno de los personajes de que se sigan desarrollando sin caer en las simplezas de lo que acabo de relatar. Los personajes entran en el conflicto moral que el director, Pierre Perifel, quiere que exploren. ¿Qué es bueno y qué es malo?
Como unos delincuentes logran reponer sus vidas y cambiar la percepción que la sociedad tiene sobre ellos, acompañados de un ritmo en la película que es constante y ágil, sin quitarle peso a este conflicto, sino, enriqueciendo la lectura de la película y así mismo aligerando con el toque de humor sin ser excesivo.
A esto se suman nuevos personajes que le ayudan a darle más dimensión a nuestros protagonistas y a la historia. Incluso podría decir que no es 100 por ciento una película infantil. Una vez que la cinta se centra y toma su propio ritmo, lo demás es dejarte llevar por este viaje de sube y baja y con varios giros de tuerca que hacen que la peli sea todo menos predecible y aburrida. Te engancha en su misterio y acción y solo quiere seguir desenvolviendo la historia para saber que más sorpresas podrás encontrar.
Animación y arte brutal
La animación es una brutalidad que supera a la primera película, colores vibrantes, ilustraciones impecables y una combinación de técnicas del 3D y 2D, hacen de esta película una belleza visual que te hipnotiza en su mundo y te adentras en el. Esto no es de a gratis, es un trabajo tan pulcro que uno como espectador queda vislumbrado y se convierte esto en un elemento más a resaltar de la película y la historia.
El único punto “malo” que le pondría es que, por supuesto, hay muchos detalles y acciones en la historia que rayan más allá de lo fantasioso y exagerado pero bueno al final es una película de animación protagonizada por animales que hablan, no me enfocaría a darle tanto peso a esto, cuando justo el punto de la película es entretenerse y divertirse con un mensaje sencillo pero que enriquezca, y que al final conteste la pregunta inicial… ¿Las secuelas son buenas y superan a la original?

Sí, y más cuando procuras que tengan un guión bien escrito que el plasmarlo en pantalla no sea una tarea difícil y sobre todo que tenga un propósito claro; seguir entreteniendo de forma inteligente a su audiencia.
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