La segunda temporada de Devil May Cry fue una locura de principio a fin. Es de las series animadas para adultos de Netflix que más me encanta en estos momentos. Y es que, a pesar de nunca haber jugado el videojuego, me gusta porque es una historia compleja y oscura, con personajes profundos y villanos interesantes. Además, tiene un lore bastante extenso y jugoso que da para muchas temporadas.
A continuación, te explico en detalle los grandes aciertos de la segunda temporada.
Vergil: el gran acierto de la segunda temporada de Devil May Cry
El final de la primera temporada de Devil May Cry me dejó súper emocionada por conocer a Vergil, el hermano supuestamente muerto de Dante, y en esta temporada definitivamente fue un personaje que brilló.
Vergil es de esos personajes que amas desde el primer momento en que aparecen en pantalla, y no solo por su diseño y escenas de acción, sino porque su personalidad contrasta con la de su hermano de una manera brillante. Vergil no fue criado en la Tierra como su hermano. Tuvo otro tipo de crianza y, por lo mismo, tiene otra filosofía de vida. Está más conectado con su lado “demonio” que Dante y puede acceder a esa forma de manera más rápida.

La compleja relación entre Dante y Vergil en Devil May Cry
Dante y Vergil representan los dos lados de una moneda. Dante es más gentil y, en cierta manera, empático con los demás, mientras que Vergil es más frío y menos benevolente o, al menos, eso es lo que muestra al exterior. Y me encanta que su relación sea errática. Por momentos, entre los hermanos hay atisbos de comprensión y amor. Sin embargo, su rivalidad sale a flote por su manera tan diferente de ver el mundo.
Me recuerda a Jinx y Vi de Arcane, dos hermanas que se aman, pero que viven en un mundo que las obliga a enfrentarse.
Es esa complejidad la que me hizo amar la relación entre estos hermanos.

El romance entre Lady y Dante sí tiene sentido
Por otra parte, me gustó el romance entre Lady y Dante. Leí muchos comentarios de espectadores que sienten que fue un romance inesperado. Sin embargo, desde la primera temporada yo sentí la química entre los personajes. Creo que Dante y Lady han pasado por muchos traumas que los hacen conectarse y entenderse perfectamente el uno al otro, por lo que su romance se me hace bastante lógico.
De hecho, uno de mis momentos favoritos de esta nueva temporada es cuando Dante salva a Lady del camión que estaba a punto de atropellarla. Es una escena muy romántica por el slow motion y la canción “My Immortal” de Evanescence.

Los temas políticos que hacen más oscura la historia
Para mí, otro de los puntos fuertes y atractivos de la segunda temporada de Devil May Cry son los temas políticos que toca con el reino de Makai y su gente: desplazamiento forzado, fanatismo religioso, genocidio, imperialismo, xenofobia y nacionalismo extremo. Y es que hay muchos paralelismos con lo que ocurre actualmente en diferentes partes del mundo, como Palestina.
Me gusta que haya una crítica al imperialismo y al nacionalismo extremo de Estados Unidos. Por mucho que puedan parecer absurdos los personajes de Baines y el presidente de los Estados Unidos, la verdad es que la realidad supera la ficción.
El soundtrack y las escenas de acción son espectaculares
Por último, pero no menos importante, la segunda temporada de Devil May Cry tiene un excelente soundtrack con artistas como Korn, Avril Lavigne, Evanescence y Papa Roach, entre otros. Las canciones le dan esa personalidad oscura, melancólica y contestataria a la serie.
Además, acompañan perfectamente las escenas emotivas y de acción. Estas últimas me parecieron muy bien coreografiadas y aparecen en una cantidad considerable a través de los ocho episodios. Para mí, la mejor pelea fue la de Vergil y Dante, sobre todo porque había un montaje de una pelea de ellos cuando eran niños y ahí se puede ver cómo sus habilidades evolucionaron con el tiempo.
En conclusión, la segunda temporada de Devil May Cry está a la altura de su predecesora. Incluso creo que la supera en escenas de acción. Y muero por ver más de Dante, Vergil y Lady, así como los caminos a los que los llevará la historia.


